Adoptar, adaptar y compartir nueva tecnología es una de las formas en que nuestras operaciones trabajan para lograr una Mejora continua. Un ejemplo reciente de esto es la introducción de drones, o sistemas de aeronaves no tripuladas, que reúnen información valiosa desde el aire.
En julio de 2016, la operación Greenhills adquirió un dron para ayudar a controlar el gas para las tronaduras y para realizar evaluaciones posteriores a las tronaduras. A partir de allí, el equipo de Greenhills descubrió que había potencial para utilizar la tecnología en una variedad de formas innovadoras y el uso de drones se expandió para respaldar otras funciones, incluido el levantamiento fotogramétrico por volumen y diseño, y el análisis geotécnico.
“Además de ser un método más seguro para recopilar información de lugares difíciles de alcanzar, los drones nos brindan la capacidad de proporcionar vistas y recopilar datos de áreas que anteriormente eran inaccesibles, al igual que datos generales del sitio de trabajo; información que se proporciona a los operadores y que ayuda a aumentar la productividad”, afirmó Anna Mihalj, Técnica de la Mina en Greenhills.
Luego de comprender el valor que aportaban los drones a determinadas tareas en Greenhills, el siguiente paso era probar la tecnología en otras operaciones. Greenhills le prestó su dron a Highland Valley Copper (HVC), donde en un solo día, el dron inspeccionó exitosamente todos los rajos y las escombreras, una tarea que hubiera requerido un helicóptero por un costo 1500 USD la hora. Desde entonces, HVC también ha integrado el uso regular de drones para realizar una variedad de tareas, mejorando la eficiencia.